Atención, la redacción de Ex – Mundo advierte: Este piriódico no es apto para su lectura durante la conducción de maquinaria pesada, vehículos por autovía, durante la ingestión de alimentos sólidos o en situaciones de peligro extremo. Con este aviso deseamos evitar más muertes, gracias por su atención.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Libertad para los osos de Haribo.

Viven encerrados y sufriendo atrocidades.

“Apenas dejó osos en sus selvas natales”.

En el año 1823, Juliano Ernesto de Haribo, famoso explorador de su época, una especie nueva y fabulosa oculta en las selvas de Nueva Zelanda. La especie recibió la mayor parte de la atención de los medios de la época, pues se trataba de un nuevo espécimen de oso, el ursus gominoliensis, vulgarmente conocido como “oso de Haribo” en honor a su descubridor.
Animalillos confiados, los osos de Haribo vivían en libertad en las selvas, pero al igual que muchas de las especies autóctonas, sufrieron con la llegada de animales que trajeron los exploradores (como ratas, gatos, y un mastín llamado Eufrasio). Alimentándose de raíces, insectos, y atacando en grupo a animales heridos de mayor tamaño, estos pequeños osos vivían en paz, ocultándose de sus depredadores naturales (alguna especie de ave, y gordos locales) hasta que Juliano Ernesto de Haribo los encontró.
Durante sus exploraciones recogió muestras de la especie y las llevó consigo hasta que, en un ataque de hambre, se comió uno. Era la primera vez que un hombre devoraba un oso de Haribo, y aquello sirvió como idea para el explorador.
Colocando trampas, capturó a millones de osos, llevándolos consigo para hacer pruebas de cría en cautividad, dejando una población casi inexistente en sus selvas natales.
Y así llegamos hasta nuestros días, cuando un activista ha logrado acceder con una cámara a las entrañas de Haribo, y grabar las zonas en las que crían a los descendientes de aquellos primeros osos de gominola. Al igual que los osos de peluche, sufren el hacinamiento en jaulas que contienen cientos de ejemplares, viviendo sus vidas en condiciones insalubres hasta que, tras un proceso de selección de procreadores, los osos descartados son ahogados en diferentes soluciones que son las que le dan el sabor y color a cada oso.

“Secuestrarán y se comerán a empleados”.

“Son asesinados cruelmente, viven sobre sus propios excrementos, alimentados con piensos que aceleran su desarrollo y crecimiento, provocando con ello inflamaciones en sus hígados, provocando daños que convierten cada día de su vida en un infierno”.
Los activistas declaran que “hay que liberar a todos esos pobres osos en su hábitat natural para que vivan una vida plena”, mientras que los propietarios de Haribo, al leer la noticia, sólo han sabido decir: “¿Pero qué cojo…?”.


Morir con una sonrisa en el rostro.
Los osos seleccionados para la venta son sumergidos en soluciones de sabores. Al intentar respirar, las desgraciadas criaturas llenan sus cuerpos con los jarabes, adquiriendo los diferentes sabores.
Debido a la gran cantidad de azúcar de las soluciones, se cree que mueren antes por el exceso de azúcar, que por la escasez de oxígeno.





Los activistas han prometido ir más allá, amenazando con secuestrar y comerse a empleados de las diferentes plantas en las que, según afirman, se crían, seleccionan, y asesinan, a millones de ositos de gominola cada año. “No estamos dispuestos a tolerar algo así, y cuando hayamos acabado con la esclavitud de los osos de gominola, estamos decididos a llevar nuestra cruzada a las empresas que comercializan galletas con forma de dinosaurio”.
Desde la publicación de las amenazas de los activistas, cientos de gordos se han congregado en los alrededores de las plantas de producción de Haribo, “si deciden liberar a sus osos de gominola, estaremos preparados”.
Seguiremos informando.


sábado, 16 de agosto de 2014

Se acerca el fin del mundo.

¿En qué piensan los palomos?

Estábamos todos en calzoncillos.

Desde que Ex – Mundo nació como informativo puntero en internet, desde la redacción hemos estado preguntándonos qué era eso que nos faltaba para que la gente nos tomase en serio, igual que a los otros periódicos digitales.
Estábamos en la redacción, masturbá…, no, estábamos todos sentados delante de un ventilador mientras que uno de los becarios nos contaba la última película porn… de autor, sí, eso, la última película de autor que ha visto, y justo cuando nos decía cómo de grande tenía las tetas la señora a la que cinco bomberos… A la mierda, estábamos todos en calzoncillos, llevando los tocamientos niveles que harían llorar al niño Jesús, mientras que un becario nos hablaba de marranas, cuando reparé en qué era eso que nos faltaba.
Y no eran las tetas.
Ex – Mundo informa sobre todo tipo de acontecimientos, pero no le da bombo a cualquier cosa…, no todos los días. Es por eso que hoy vamos a comportarnos como un periódico de los de verdad. pero sin caspa.
Se acaba el mundo.
No es la primera vez que alarmamos de ello, ya en el pasado salimos todos desnudos la calle para calmar a la población al grito de “¡vamos a morir todos!” cuando lo del fin del mundo maya, igual que hemos salido desnudos y gritando con eclipses, con el fin del milenio, con llamaradas solares, y por el comentario de un anciano borracho.
Ahora, más o menos lo mismo, pero no vamos a informar de ningún asteroide que llegue dentro de 800 años para despanzurrarnos como hacen otros medios. Vamos a hablar de una amenaza mucho más real, más cercana… y que se caga en las estatuas.
La paloma común, el bicho que desde siempre nos vigila y estudia desde parques, ha demostrado ya su odio y falta de respeto hacia la especie humana con sus excrementos contra efigies, vehículos, y civiles. ¿Pero es que han decidido llegar más allá?
La noticia nos llevó hasta un parque cualquiera en una localidad cualquiera de nuestra España, allí, amanecían lo transeúntes con la noticia de que un señor de mediana edad que se dedicaba a vender su cuerpo a señoras maduritas fue encontrado “bastante muerto”, según el informe del forense.

“No es la primera vez que alertamos sobre los peligros de los pájaros”.

“Tiene doce puñaladas en lo que viene siendo el pecho, y otras dos en el abdomen” nos comenta el forense, pero lo más terrible no es el asesinato en sí, sino la prueba más preocupante, que nos la da a conocer uno de los agentes en exclusiva a nosotros y a las otras personas presentes, pues lo dijo bien alto.
“Aunque todavía es pronto para saberlo con certeza, hemos encontrado pruebas de que el asesino podría no ser humano. Vecinos de la zona nos han descrito a los delincuentes habituales, aunque nunca habían ido más allá de robar migas de pan y algún comentario soez dedicado a las jóvenes. Hemos encontrado una pluma de paloma en las ropas del señor, al que todavía no hemos declarado muerto porque su esposa dice que esperemos hasta dentro de veinte minutos, así tiene tiempo de pagar el seguro y no le hacen la clavada con el entierro. Todos los datos apuntan en una dirección, especialmente cuando miramos las heridas. ¿Quién clavaría un arma blanca en pecho y abdomen?, evidentemente, alguien con envidia porque no tiene buen pecho y abdomen, ¿y quién no lo tiene?, en una palabra: palomos”.
Según la reconstrucción de la policía, el señor caminaba tranquilamente por la calle con la picha al aire, ofreciéndose en medio de su ronda nocturna, cuando sin previo aviso un grupo de jóvenes palomos se lanzaron sobre él. Todo habría empezado como una broma, pero algo, tal vez el abuso de alcohol y drogas, llevó a los asaltantes a usar un arma blanca contra el pobre señor. Hay otra teoría que pone como culpables a unos jóvenes de la zona, pero seamos realistas, ¿qué sentido tendría eso?”.
No será la primera vez que desde nuestras noticias alarmamos de los peligros de los pájaros, especialmente de aquellas aves envidiosas porque no tienen pecho ni abdomen tan impresionante como los humanos. Advertimos a la población para que se muestren cautos si, cruzando un parque, se encuentran con un grupo de palomos, especialmente si muestran signos de embriaguez, o de encontrarse bajo los efectos de las drogas.
¿Significa esto que los palomos están intentando desplazar a la especie humana para quedarse con nuestro lugar?, así lo creemos, por lo que damos una cálida bienvenida a nuestros nuevos amos, y preparamos gusanos y migas de pan por lo que pueda pasar.
Seguiremos informando.

jueves, 3 de julio de 2014

Los patos, a la cabeza en sistemas decadentes.

España va quinta, justo ganando a las lonchas de mortadela por muy poco.

“Los patos no muestran interés por entrar al mercado laboral”.

Las listas, ¿a quién no le gusta una buena lista en la que se indique quién es mejor en qué, y quién es peor en qué?, las listas tienen un “algo” que nos excita, y es ver en internet una web del estilo “Los diez mejores atomizadores del mundo” y todo el mundo entra, mordido por la curiosidad.
Es por eso que desde tiempos antiguos se vienen publicando listas de todo tipo, ya sean porras para mundiales, o lista de hombres sexys de poniente (aunque todos sabemos que ahí, el tío macizaco, es Hodor).
Es por eso que desde lo que viene siendo Europa nos ha llegado una lista oficial en la que aparecen, a modo de crítica, los peores sistemas educativos y sociales que existen, a modo de patada estomacal para incentivar el cambio.
Y a la cabeza de la lista aparecen conocidos de todos, los patos. Debido a sus lamentables sistemas en materia de educación, y las pocas medidas sociales que han ido tomando en los últimos años.
“El problema de los patos tendría que tenerse muy en cuenta, porque por toda Europa los encontramos en los parques, mendigando algo de comida a los viandantes. No muestran interés en entrar al mercado laboral, aunque tampoco suelen solicitar prestaciones. Eso puede ser debido a que la mayoría de los patos no tiene una cualificación profesional, debido a que a menudo dejan los estudios siendo muy jóvenes”, son las palabras del secretario general europeo de listas, chanzas, y mierdas varias.
¿Pero cómo se ven los patos en nuestra sociedad?, preguntamos a los paseantes de un concurrido parque, sorprendidos por las respuestas.

“Los patos también son personas”.

“Yo creo que tenemos que ayudar a los patos, porque nosotros tenemos unos sistemas sociales mucho mejores que los suyos, tenemos que ayudar a aquellos que nos necesitan, sean quienes sean”.
“¿Que los patos no tienen un buen sistema social?, bueno, eso puede deberse a que se pasan el día pidiendo comida en los parques en lugar de buscarse un empleo como dios manda. Lo siento, pero si ellos no son capaces de organizarse, no nos corresponde organizarles la vida. Me niego a que mis hijos compartan aulas con patos”.
“Los patos también son personas”.
Comentarios de todo tipo es lo que nos hemos encontrado, y sobre todo, patos que nos seguían con la mirada, como si pudiesen comprender que la cosa va con ellos. ¿Los patos residentes en España, carentes de una educación adecuada, están provocando que nuestros jóvenes tomen ejemplo de ellos y dejen los estudios para ir a los parques a zambullirse en el agua y comer colillas?
Desde Europa se prometen medidas que fomenten una mejora cultural en la sociedad anátida, como mejoras en escuelas para patos, profesores bien formados, y pienso de calidad para los patos más jóvenes, con lo que se busca dar un futuro a los patos y sacarlos de las calles para evitar que terminen delinquiendo por unas migas de pan.

Seguiremos informando.

martes, 24 de junio de 2014

¿Planean los caballos dominar el mundo?



Acabar con la raza humana sería su primer paso.

“Insisten en decir que son una monada y luego tengo que recoger los restos”.

Casi seguro estoy de que todo el mundo sabe lo que es un caballo, esa cosa así como grande, con unas cuatro patas, que a menudo va debajo de los jinetes y suele hacer un sonido característico que recuerda a los degenerados, llamado relincho.
Eso es un caballo, al menos, lo que pensamos que es un caballo, porque la realidad podría ir mucho más allá de una sencilla descripcción. ¿Qué son realmente los caballo y qué oscuros planes tienen para el futuro?
Desde tiempos inmemoriales, los caballos y el hombre han sido buenos amigos, iniciando una supuesta relación de amistad basada en el cariño y el respeto..., y la comida. Los caballos, al igual que otras especies animales, decidieron vivir al lado del hombre a cambio de cuidados, decisión compartida por perros, pollos, parásitos intestinales, y todo tipo de insectos, dándole al hombre algo a cambio de sus cuidados y cariño.
Y ha sido la relación entre hombre y caballo la más fuerte, tal vez similar a la relación entre el perro y el hombre, pues los caballos iban con sus amos a matar a otros hombres durante las sangrientas batallas de la antigüedad. La pregunta que los científicos se hacen ahora es, ¿disfrutaban matando personas?
La noticia nos lleva a la conocida isla de Buda, sita en el Delta del Ebro, paraiso natural en el que abundan los nidos de aves, alguna que otra cabra, cajas llenas de flamencos y, sobre todo, caballos.
Ha sido allí donde un turista, inocente y desconocedor de lo que pasaría a continuación, se acercó con sus amigos turistas a acariciar los caballos. “La situación no puede ser peor, yo siempre les digo a los turistas que los caballos no se tocan, que son peligrosos, pero ellos insisten en decir que son una monada y luego..., zas, me toca recoger los restos e informar a las familias”, nos explica uno de los guardas del lugar.
Según el testimonio de los compañeros del turista, acariciaron a un par de caballos hasta que descubrieron que los animales se apartaban poco a poco, haciendo a los visitantes adentrarse más en sus dominios. Cuando quisieron darse cuenta, el compañero quedó solo y, entonces, comenzó el drama.

“Hay pruebas suficientes de que los caballos planean dominar el mundo”.

“Nos dimos cuenta de que se había apartado de nosotros y bastó para que le rodease un puñado de caballos, mirándole mal todo el rato” explica uno de los testigos.
Los caballos pasaron de las malas miradas a los comentarios hirientes, insultando al turista con palabras poco apropiadas, acto seguido, empezaron a empujar al pobre desgraciado, para finalmente, propinarle una brutal paliza.
“Al ver lo que estaba pasando, me acerqué para ayudar a su presa, pero los caballos me cortaban el paso. Tuve que volver al coche para recoger un reclamo de urogallo, que es el enemigo natural de los caballos, para espantar a la manada, pero ya era demasiado tarde para conseguir nada” nos relataba el guarda, consternado.
Llevados por su rabia e ira racial, los caballos destrozaron a su víctima, le robaron la cartera, la cámara, y seguramente violaron los restos un par de veces. Los sucesos relatados han alertado a la sociedad científica, que no ven sino el estallido de una criatura ansiosa por probar la carne humana. Según algunos eminentes zoólogos, hay pruebas suficientes de que los caballos desean ocupar el puesto de los humanos, convirtiéndose en la especie dominante del planeta, montar a los humanos, y comer en sitios de comida rápida hamburguesas con trazas de rata.


http://turismoenaranjuez.com/sites/default/files/caballos_danco.jpg
 Caballos, criaturas peligrosas que nos observan mientras hacemos algunas fotos, planeando el mejor modo de acabar con nosotros y no dejar pruebas. 
Criaturas peligrosas, no dejan de vigilarnos durante todo el tiempo que pasamos en los alrededores, tal vez, oliendo sangre fresca.




¿Estamos ante el inicio de una nueva guerra entre especies tan encarnizada como la batalla final entre unicornios y hombres lobo?, ¿tal vez ha llegado la hora de que el ser humano quede relegado a las filas de las mascotas mientras que los caballos luchan por el dominio mundial?,¿nos veremos obligados a comer heno y quedarnos en cercados demasiado pequeños para nuestras patas?
Es terrible pensar en lo que podría suceder con la especie humana, pero según muchos investigadores y expertos: “damos la bienvenida a nuestros nuevos amos, ¡salve, oh gran equino!
Seguiremos informando.

jueves, 17 de abril de 2014

El misterio de los calcetines.

¿Dónde se esconden sus parejas?

“La explicación al misterio podría estar en el pasado”.

El ser humano a menudo se ha hecho todo tipo de preguntas, preguntas que han sido determinantes para la raza humana como “¿qué vamos a comer mañana?”, o “¿por qué la chica con la que estoy ligando tiene nuez?”. Preguntas, son ellas, junto al aporte evidente de una mejoría en la dieta de los seres humanos primitivos, las que han logrado nuestra evolución.
Y hay una pregunta que se eleva por encima de todas las demás preguntas que se ha hecho el ser humano a lo largo de su historia, una pregunta cuya respuesta es, tal vez, tan aterradora y monstruosa, que ni siquiera podríamos concebirla.
¿Qué pasa con los calcetines que nunca aparecen?
A veces, cuando pensamos que el mundo es un lugar sencillo y lógico, a la hora de prepararnos para afrontar los retos diarios, descubrimos que, por algún extraño motivo, nuestro par de calcetines sólo es un calcetín, un único calcetín que nos lanza desconsoladas miradas, preguntándose qué será de él ahora.
Pero hoy sabemos más cosas que nunca sobre lo que sucede antes de que abramos la puerta de la lavadora y descubramos que nos falta un calcetín, al menos, creemos saberlo gracias a los esfuerzos de un equipo de becarios a los que, gracias a las leyes españolas, no tenemos por qué pagarles por su trabajo.
Al parecer, podemos encontrar la explicación del misterio en el pasado, concretamente en 1896, cuando el explorador Robert Edwin Peary, en uno de sus largos paseos por Groenlandia, anotó en su diario: “Es extraño, pues hoy nos hemos encontrado con un agujero de color blanco que no dejaba de girar a toda velocidad, y del que salían calcetines sin parar. Por cierto, olía a Neutrex, o eso decían los esquimales inuit que venían con nosotros. He intentado coger una muestra, pero no he logrado encontrar ni un par, todos están desparejados”.
¿Podría estar la respuesta al misterio en los extraños agujeros de color blanco que huelen a detergente y escupen calcetines? Una vez más, confiamos en nuestros más fiables informadores.

“A veces se acercan por su naturaleza curiosa”.

Según la mayoría de los borrachos consultados, el fenómeno tiene su origen en los calcetines mismos, y en el proceso de centrifugado.
Los calcetines son criaturas curiosas por naturaleza, por lo que a menudo los encontramos allí donde no deberían estar, como debajo de la cama, debajo del armario, o el cajón de los calcetines. Les gusta explorar nuevos entornos y acomodarse en ellos, pero como son criaturas creadas para vivir en pareja, al final siempre vuelven con su consorte.
¿Y por qué dejan de volver?
El proceso de centrifugado es la clave, según le ha contado un señor bastante ebrio a uno de nuestros becarios. “Todo está en la potencia del giro, que lanza la ropa contra los lados, dejando un vacío en el centro, un vacío terrible y oscuro al que toda prenda teme acercarse, es la base del centrifugado mismo, el vórtice oscuro”.
Según parece, los calcetines, incitados a ello por su naturaleza curiosa, a veces toman la decisión de acercarse al vórtice oscuro generado durante el centrifugado, y entonces, sin más, son tragados por él.
¿Hacia dónde viajan?, tal vez viajen por el mismo tiempo y espacio, a lo mejor están en una dimensión secreta habitada por niños feos de ojos grandes y dedos cortos que no dejan de tararear cancioncillas tristes, o tal vez, y sólo tal vez, al otro lado de los vórtices oscuros sólo haya vórtices blancos, iguales al visto por Peary en Groenlandia.
Todavía es pronto para averiguar el destino de los calcetines que se aventuran al interior de los vórtices negros que se forman durante el proceso de centrifugado, pero sólo podemos aventurar algo:
Es un viaje sin regreso.
Desde la redacción confiamos en poder meter algún día a un becario en una lavadora para que explore el interior de los vórtices negros, pero de momento, sólo podemos especular.

Seguiremos informando.

viernes, 14 de marzo de 2014

Localizan un bocadillo de chorizo en un lejano planeta.

El descubrimiento podría reavivar la polémica sobre el tema de la vida fuera de nuestro planeta.

“No vemos algo así desde que Pedro Duque coló dos longanizas en la estación espacial”.

El ser humano, desde el principio de los tiempos, se ha hecho tres preguntas fundamentales, tres preguntas que han dirigido cada uno de los pasos de nuestra evolución:
—¿Nos bajamos del árbol y le enseñamos el culo a los monos del otro árbol?
—¿Estará más buena la carne si la ponemos en el fuego?
—Oye, ¿y si nos reproducimos?
Tres grandes preguntas que han significado la evolución de toda una especie, que ha pasado de ser un puñado de monos estúpidos acostumbrados a meterse un dedo en el culo y olerlo, a ser un poderoso imperio de seres estúpidos acostumbrados a meterse un dedo en el culo y hacérselo oler a los más débiles.
Pero no vamos a hablar de ninguna de las tres preguntas mencionadas anteriormente, todo lo contrario. Vamos a hablar de una pregunta que, según parece, está destinada a marcar un nuevo salto evolutivo en la especie humana:
—Oye, ¿vamos a meter las narices en otros planetas?
Y es que la noticia de hoy nos llevará directamente a un punto extraño y distante, fuera de nuestro sistema solar. El telescopio orbital Ruperciano, durante uno de sus reportes habituales a la Tierra, envió a la base de la Agencia Espacial Europea, sita en Minglanillas, con los sorprendentes resultados del más sorprendente descubrimiento que se ha hecho, hasta el momento, en toda la historia de la humanidad.
Para que el lector comprenda la situación, hablaremos de un empleado descuidado, encargado del control del telescopio orbital, y de su telenovela favorita, “La Hasendada”. En el capítulo de ayer de “La Hasendada”, María de Luisa descubrió que Julio Javier, su amor de toda la vida, a quién todos daban por muerto en un accidente equino, no estaba realmente muerto, sino que estaba herido y oculto en un sótano, en el que la criada Ana Cecilia y él retozaban felizmente cada cinco horas y media.
Fue este descubrimiento el que hizo que Paco, encargado del control del telescopio, golpease sin querer el teclado de mando, indicando al telescopio orbital Ruperciano unas nuevas coordenadas. “Lo había estado usando para obtener imágenes de playas nudistas, pero lo que recibí con el reporte diario fue mucho más llamativo”, nos explicó Paco, emocionado.
El telescopio apuntó todo recto dirección Betelgeuse, girando a la izquierda durante algunos años luz…, y allí estaba, un planeta bautizado como Rupercio, en honor al padre del telescopio.
La noticia de un exoplaneta no es tan sorprendente, ya sabemos todos que hay muchos planetas más allá de nuestro sistema solar. Lo realmente interesante está en que el telescopio orbital Ruperciano, que fue diseñado para detectar rastros de vida y aperitivos bajos en grasas, ha localizado en la superficie del planeta lo que parece ser, según los expertos, “un objeto con un alto porcentaje de harina y levadura, con lo que parece ser una materia orgánica alta en grasas”, que traducido literalmente viene a ser algo así como “un bocadillo de chorizo”.
“Es la primera vez que conseguimos detectar algo así fuera de nuestro planeta, desde que Pedro Duque coló en la estación espacial un par de longanizas”, nos cuentan desde la Agencia Espacial Europea.

“Es posible que encontremos bocadillos de chorizo en otros planetas”.

Como es de esperar, Rupercio es un planeta demasiado lejano como para poder obtener más datos sobre su superficie, aunque se sabe que posee, según un informe, “una atmósfera rica en elementos que podrían sustentar la vida, agua en estado líquido en 2/3 de su superficie, zonas de lo que parece ser una vegetación abundante, merenderos en zonas elevadas, y extensas granjas donde se crían cerdos de aspecto saludable”.
Es pronto todavía, según fuentes oficiales, para declarar que en Rupercio pueda haber vida. “Estamos preparando el telescopio para intentar localizar vida a nivel microscópico, que es lo que nos interesa, en cuanto al bocadillo de chorizo, sería maravilloso pensar que ha sido creado por una especie inteligente, pero es más probable que sólo sea un fenómeno provocado por la compresión atómica en zonas concentradas de la atmósfera. De ser así, podríamos encontrar bocadillos de chorizo en otros planetas”.
Ahora toda la atención se ha vuelto hacia Rupercio, el nuevo planeta que podría albergar vida. La sociedad se ha dividido en tres grupos.
—Grupo 1: El grupo que considera que un cerdo de 400 kilos no sirve como ejemplo de vida, si no se encuentran bacterias primero. “Hay que encontrar vida a pequeña escala, luego ya, si la encontramos, entonces curiosearemos sobre el tema de los cerdos que habitan las granjas”.
—Grupo 2: El grupo que considera que hay que poner todo de nuestra parte para descubrir de qué se trata. Miembros de Ex — Mundo ya se han puesto manos a la obra para enviar al espacio a algunos gordos para que “a fuerza de hambre, lleven el vehículo hasta el bocadillo de chorizo, y analizar in situ la viabilidad de la atmósfera, y el sabor del bocata”.
—Grupo 3: El grupo más extenso, un grupo al que lo que más le importa en estos momentos es formular una nueva pregunta: ¿Qué pasará en el próximo episodio de la telenovela “La Hasendada”?
Seguiremos informando.


lunes, 16 de diciembre de 2013

Striper inverso

Con pasos lentos y vacilantes subimos el primer tramo de escalera, preguntándonos qué es lo que nos espera en la quinta planta. Sabemos todo lo necesario sobre Luciano Repechaero, tenemos todos los datos sobre él y podríamos escribir el artículo sin necesidad de verlo, pero hay cosas que el mundo debe saber, hay cosas que la gente merece conocer de primera mano… y además nos ha invitado a café gratis, pero vamos, café de verdad, no el agua con colorante que le doy a los becarios.
Cuando llegamos al segundo tramo de escalera, tomamos un pequeño descanso, y continuamos.
En el tercer tramo de escalera los sherpas se burlan de nosotros, por lo que los mandamos a sus casas, mientras que cogemos el equipo (una bolsa de los chinos con una libreta y un boli) y alzamos la vista hacia la escalera.
El flato nos impide seguir, subimos al ascensor. Sabemos que es sano usar las escaleras, pero dios sabe que los pisos muy altos son enemigos naturales de los gordos.
Cuando llegamos al quinto piso, Luciano nos espera ante su casa, con la puerta abierta. Es tal y como dice en su anuncio: feo de cojones.
Y es que Luciano ha innovado de forma impresionante, ha hecho lo que muchos no son capaces de hacer, capeando la crisis de manera sorprendente. Luciano es stripper inverso.
—Pues sí, soy stripper inverso, llevo ya tres meses dedicándome a esto, y la verdad es que me está yendo bastante bien. He podido pagarme el coche y, en el próximo año, confío en poder liquidar la hipoteca de mi casa, y es que ser el único stripper inverso del mundo, hace que tenga mucho trabajo —nos explica.
Pero es un término extraño, pues la mayor parte de la gente desconoce su significado,  enarca las cejas, como si esperasen una explicación, pero sin pedirla.
Al tiempo que Luciano nos sirve el café (primero a mí, y luego a los becarios), tenemos ocasión de comprobar que el piso demuestra el estatus elevado de nuestro anfitrión. Luciano tiene muebles caros, smart tv con 3D y una PS4 nuevecita. No podemos evitar sentir envidia de él, y la idea de atarlo y sacarle a golpes la ubicación de todo su efectivo, me asalta con fuerza.
—¿Qué es eso de stripper inverso? —pregunto, sacudiendo la cabeza para alejar las imágenes del robo.
A modo de respuesta, Luciano nos sonríe.
—También yo era así hace unos meses, no sabía nada del mundo, no estaba a la última. Yo me dedicaba a la construcción, ¿sabe usted?, pero con la mierda esta de la crisis, me quedé en el paro. Mi mujer me dejó, se llevó con ella a los niños y mi recopilatorio de los Estopa, pasé por una época muy mala, estuve a punto de suicidarme, incluso llegué a saltar desde el balcón, pero por aquél entonces yo vivía en un bajo, así que lo único que murió fue mi orgullo, cuando los vecinos me vieron.
Fue un día duro para Luciano, según nos cuenta. Nos relata un poco cómo ha sido su vida, pero yo no consigo comprender lo que dice. Me limito a mirarlo fijamente y asentir de vez en cuando, contemplando con atención cómo se le mueve la papada cuando habla, es hipnótica.
Cuando deja de hablar salgo del trance, y paso a preguntarle por su empleo actual.
—Muy bien todo, pero lo que yo, y todos los lectores queremos saber, es qué es eso de stripper inverso.
—Pues verá, como le dije, cuando me quedé en el paro, pasé por una mala racha.
Su papada se mueve, las palabras pierden fuerza en mis oídos, por lo que aparto la mirada, sin dejar de instar a Luciano a que hable de lo que nos interesa, y deje de contarnos su vida.
—Pues mire, lo que yo hago es llegar a una fiesta completamente desnudo, pero así, sin nada, y al ritmo de la música me voy vistiendo despacio. Cuanta más ropa me pongo, más se calientan mis clientes. Por lo general son mujeres que buscan algo nuevo, pero alguna que otra vez me han llamado para una fiesta de hombres acomplejados que, al verme en pelotas, se sienten mucho mejor.
Imaginar al repugnante representante de la raza humana que tenemos delante sin nada de ropa, hace que uno de los becarios vomite el café sobre la mesilla. Luciano, como persona acostumbrada a la reacción, limpia el estropicio con gran habilidad.
—¿Y tiene negocio con eso? —le pregunto, sorprendido.
—Bueno que si tengo. ¿Ha visto usted el ferrari que hay aparcado en la calle, delante del edificio? —asiento, pensando en el impresionante deportivo que, con premeditación y envidia, rayé antes de entrar—. Pues es de mi vecino, el Paco, el cabrón tiene el dinero por cruz. El mío es el Audi que hay aparcado detrás, que es muy buen coche también. Pues me lo he comprado con los dineros que me he sacado de este trabajo, aparte de cuatro euros que me encontré el jueves, yendo a un garito.
Asiento, recordando el Audi azul que, con premeditación y envida, al igual que la mayor parte de los coches de la calle, he rayado con mis llaves momentos antes.
Si lo he entendido bien, a Luciano le pagan para que llegue desnudo a las fiestas y, lentamente, se vaya cubriendo. Deduzco el placer que debe sentir la gente cuando semejante criatura, que parece fugada de alguna película de mutantes con mucho pelo, empieza a vestirse.
—¿Y cómo se le ocurre a uno semejante idea? —pregunto, interesado en el oficio.
—Pues la verdad es que tiene su historia, estaba yo en el baño por la mañana, me saco la chorra para mear y, en ese momento en que la mente todavía está lejos, sin la carga de los pensamientos racionales, un pensamiento, un único retazo de lógica que mi mente consciente reprimía, llegó hasta mí: Por dios, qué cosa más asquerosa —me estremezco al escuchar las palabras de Luciano, evitando imaginar la escena. El becario dos (no les pongo nombres, así no me encariño con ellos) vomita también, manchando mi taza, pero no dejo de beber. Es gratis, no hay que desperdiciar lo que es gratis—. Después, me volví hacia el lavabo y pude ver mi reflejo en el espejo, y claro, el pensamiento fue de repulsión y asco absoluto. A medida que iba despertando, empecé a pensar en cómo aprovechar todo eso que tenía.
—¿Cómo decidió cobrar por vestirse? —le pregunto.
—Yo tengo mis aficiones, ¿sabe usted? Hay gente que hace puzles, gente que juega al ordenador, y luego estoy yo, que me gusta ponerme una gabardina, un sombrero, irme al parque a dar de comer a las palomas y, cuando pasa alguna moza de buen ver, levantarme, abrir la gabardina, y enseñarle a todo el mundo lo chula que es mi camiseta, pero esa mañana no me había vestido y claro, la mujer, al borde del soponcio, me dijo que me daba cien euros si me tapaba. Entre una cosa y la otra, pues me salió la idea, y aquí estoy. Me ofrezco para despedidas de soltera, de soltero, bodas, bautizos, fiestas de empresa, reuniones de suicidas… para todo en general.
Sorprendidos por todo lo escuchado, terminamos la crónica, y vemos cómo Luciano mira el reloj.
—Es que tengo un espectáculo en media hora, ¿sabe usted?
Dejamos el piso, esta vez bajamos directamente por el ascensor, descompuestos por lo que hemos visto y oído. El aire fresco nos saluda al llegar a la calle, recibiéndonos pálidos y temblorosos. Me quito las gafas para limpiar el vómito en el chaleco del becario número uno, cuando el otro murmura.
—Joder, qué cosa más asquerosa tiene que ser verle la chorra a ese tío.
Incapaces de controlarlo, los dos vomitan sobre el asfalto, pero yo no. Mi estómago se revuelve, pero me niego. Me he tomado un café gratis, y me he comido también dos pastas que no he pagado. Santa Rita Rita…
Seguiremos informando.