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jueves, 6 de octubre de 2011

Leyes y política.

Mezclados y revueltos.

"Es arriesgado ser político, te pueden coger". 

España es un país interesante, uno de esos países que se ven por la tele en el que, aunque no haya niños desnutridos ni hambre por las calles, la cosa está bastante jodida. El español medio, igual que todas estas civilizaciones inferiores de series de ciencia ficción como Stargate, Farscape, Anatomía de Grey…, está gobernado por una raza que, al menos, se cree superior.
Se llaman a sí mismos “políticos”, animales extraños que pasan el poder a hijos, sobrinos y cuñados una vez que se retiran, dejando su clan o “partido” a sangre joven aunque igualmente podrida.
¿Y qué función tienen estos seres?, pues entre otras, tienen la función de subir impuestos, quedarse con el pico; subir tasas, quedarse con el pico; robar de las arcas, dejar un pico…
“Ser político es arriesgado, si no llevas cuidado, te pueden coger, que la gente al final se va dando cuenta de que hablamos de austeridad en una conferencia y volvemos a casa en cinco mercedes, uno tras otro” nos dicen.
Así ha pasado con el alcalde de Palomar viejo, ciudad de muchos habitantes, en la que tuvieron unos importantes problemas hace bien poco con el tema de las cuentas del consistorio. “A ver, problema ninguno, si es que se insistía en que faltaban doce millones y por narices que faltaban, no me hacían caso, y eso que les insistía en que los había cogido yo para comprarme un coche”.
El alcalde de la localidad, representante del PSOE, fue agarrado de mala manera por unos trabajadores municipales que llevan tres meses sin cobrar un euro, algunos, de hecho, tenían que pagar para poder trabajar.

"Moncloa envió un heraldo".

El problema de la izquierda, es que son demasiado ineptos, tanto que, hasta para robar del ayuntamiento son torpes. “El antiguo alcalde, del PP, nunca lo pillaron, y mira que cambiaba de coche cada jueves” explica el secretario del ayuntamiento.
Por su torpeza en su campo de trabajo, este alcalde se vio en un apuro cuando lo llevaron a la plaza del pueblo, allí un grupo de empleados municipales había montado una improvisada guillotina para ajusticiar al reo.
“La montamos con unos tablones viejos, unas medias y una plancha de chapa que encontramos tirada en la basura” nos explican los manitas.
Pero ahí estaban las reformas de Zapatero en la constitución española y se envió desde Moncloa un heraldo que, rodeado de guardias civiles, explicó a la horda que no, que el tema de cortarle la cabeza a un alcalde estaba jodido.
“Empezamos con la técnica del que todo el mundo tiene derecho a un juicio, pero nos sacaron cosas y debimos recurrir a lo de que los alcaldes son criaturas del señor, los ateos nos empezaron a sacar argumentos y eso es culpa de hacer colegios, que ya está bien. Al final, por suerte vimos que había óxido en la cuchilla de la guillotina”.
Una reforma de última hora en la constitución salvó la vida a este alcalde, “dicen que Zapatero tiene la constitución en su casa, por comodidad, así añade y tacha lo que quiere sin problemas”.
Ahora, en la constitución española, se prohíbe ajusticiar a un prisionero, sea cual sea su delito, con una guillotina, hacha, plancha de chapa o similar si esta no está admitida por personal cualificado “que después el reo pilla el tétanos y eso si que no”.
Seguiremos informando.

martes, 4 de octubre de 2011

Cómo ser un flamenco.

Y sobrevivir al intento.

"Los turistas creen que se ha reencarnado".

Genaro era un hombre conocido en su pueblo, con un trabajo respetable como sereno, recibió una carta el pasado martes en la que, amablemente, el ayuntamiento enviaba a este pobre empleado municipal al paro. “Genaro se lo tomó con filosofía, la verdad. Empezó dando gritos, se arrancó la mitad del pelo y saltó por la ventana, no volvimos a saber de él”.
Una familia preocupada por el paradero de este señor, desempleado ahora, que saltó por la ventana para desaparecer.
Pero la suerte ha querido que aparezca de nuevo, una vez más, en una casi pero no reencarnación. Ahora Genaro parece un ser totalmente nuevo, al menos, los turistas que visitan el delta del Ebro, así lo creen.
“Yo estaba haciendo fotos a los flamencos cuando me di cuenta de que, entre ellos, había un señor calvo y gordo que se camuflaba más o menos mal entre el resto de flamencos, que estaban en medio del agua apoyados en una pata”.
Debido a lo inseguro de la situación, rodeado de flamencos, las autoridades trataron de entrar en contacto con él para averiguar qué hacía allí y quién era. “Cuando llegaron los familiares fue todo un drama, su mujer gritándole desde la orilla mientras él se limitaba a coger peces con el pie y comérselos ante la atónita mirada de un grupo de ochenta japoneses que inmortalizaban el momento.
“Lo malo viene cuando los flamencos cambian de sitio, Genaro intenta seguirlos agitando los brazos, pero como es de esperar, no consigue alzar el vuelo. Sorprendentemente, algunos flamencos, tal vez por apoyar a su nuevo y extraño amigo, cambian de zona caminando en lugar de volar”.

"Un gordo puede poner en peligro el ecosistema".

Debido a la situación financiera de la familia, han comenzado a vender fotos firmadas por Genaro, el flamenco humano, sus objetos y ropa interior han alcanzado un alto valor en un pequeño puesto al lado mismo del delta.
Mientras tanto, los equipos de medioambiente tratan de sacarlo de allí por las buenas. “Es peligroso dejarlo ahí, el ecosistema del delta es muy sensible y, aunque no hemos conseguido destruirlo con toda la mierda que le tiramos, a lo mejor cae con la presencia de un tío gordo y calvo”.
El último intento de sacar a Genaro del agua consistió en una trampa, que usaba como cebo un pez, para capturar a este señor. Como suele pasar, tras capturar dos flamencos, Genaro descubrió el pescado, se acercó con desconfianza a la trampa, la olisqueó durante media hora y, finalmente, entró. Tras capturar a Genaro los servicios de medioambiente debieron ir a recoger la trampa, pero debido a los recortes presupuestarios, a esa hora no podían mantener el operativo porque se ven obligados a tener dos empleos.
Debido a ello, Genaro fue liberado poco después por un grupo de flamencos, que lo sacó de la jaula y empezó a lanzar piedras a los que tantos deseos tienen de capturar a este pobre hombre.
“Es un hombre que pasa la crisis de los 40 como puede, su padre la pasó en Benidorm persiguiendo inglesas, y él, se hace amigo de los flamencos, la vida es así” nos explica la esposa del nuevo flamenco.
Por el momento, debido a problemas presupuestarios con un dinero que no aparece que iba destinado a preservar la naturaleza (abogo porque miren en la cuenta corriente de algún ministro), Genaro se quedará con los flamencos. Seguiremos informando.

lunes, 3 de octubre de 2011

Fastasmas en el centro.

Psiquiátrico, pero centro.

"Amenazaba a los demás con cortarles la almendra".

¿Hay vida más allá de la muerte? ¿Hay equipos de futbol en el otro barrio? Desde luego, siempre es un tema que a la gente le encanta, sobre todo a los aficionados a lo paranormal y los brasas de turno.
Por primera vez, un investigador serio ha conseguido demostrar que hay vida más allá de la gran espichada, la gran estirada de pata o el acábose.
Benancio Ortega es el nombre de este eminente investigador, obsesionado con el más allá y, sin que tenga mucho que ver, con la ropa interior femenina y los tacones. Trabajó durante la mayor parte de su vida en el centro psiquiátrico “el esquizofrénico feliz”, donde conoció a Eleuterio, uno de los internos habituales.
“Eleuterio era un hombre muy especial, todos lo recordamos con cariño por su forma particular que correr por los pasillos con un hacha, amenazando a los demás internos con cortarles la almendra” nos narra una de las limpiadoras.
Debido a problemas respiratorios, Eleuterio decidió que, cuando estirara la pata, ayudaría a Benancio con su investigación del terreno paranormal. “Tenía un problema respiratorio, sí, pero el muy cafre se murió porque se pasó tres horas colgado de la lámpara y, al bajar, se comió la alfombra, una alfombra persa de tres metros por tres”.

"Lo mantenemos alejado de los internos".

Efectivamente, tras la muerte de Eleuterio, empezaron a suceder cosas raras en el centro, tal y como había pactado el investigador y el interno. “Durante los primeros días, la gente estaba muy asustada. Hay un chico, un pobre desgraciado al que Eleuterio solía hacerle tragar piedras, que nos asegura que lo sigue obligando desde el más allá”.
Equipos de investigación de todo el mundo han intentado fotografiar al espectro de Eleuterio, y aunque nadie esperaba una respuesta positiva por parte del ente, se equivocaban. “Logramos hacer catorce fotos, en todas ellas aparecía un ser como de humo, en casi todas nos estaba enseñando el culo, en una se agarraba el pene”.
Los internos aseguran escuchar por las noches gritos por todos los pasillos, las puertas se abren solas y se escucha por todo el centro el lastimero llanto de un hombre. “No es que sea raro, a ver, estamos en un centro psiquiátrico”.
Por el momento, para intentar calmar al ente, los doctores han procedido a mantener el tratamiento que llevaba durante sus días de vida. “Le hemos aumentado la dosis de la medicación y hacemos lo posible por mantenerlo apartado del resto de internos”.
Se ha tratado de aislarlo del resto y convencerlo para que retome el buen comportamiento que hasta ahora había llegado, ya que es preferible, según los doctores, que persiga a los “pacientes normales” con un hacha a que haga levitar a la directora del centro y le tire archivadores a la cara.
Al menos, queridos lectores, la respuesta la tenemos: Hay vida más allá de la muerte, ahora todos estamos interesados en el siguiente punto de interés. La comida en el más allá… ¿es tan buena como dicen?
Seguiremos informando.

domingo, 2 de octubre de 2011

Los pollos van al banco.

No, no es coña. 

"No era una banda organizada".
 
Los vecinos de Amposta se han quedado impresionados ante los extraños acontecimientos acaecidos durante la mañana de ayer en la sucursal de BBVA. Según fuentes fiables y poco contrastadas, un atraco a mano armada provocó una situación de rehenes “bastante incómodo todo, la verdad”.
La gente, al ver que se amontonaban los agentes de la policía local, los mossos y un tío con un saco de trigo que no dejaba de llamar a alguien, empezaron a crear rumores y leyendas sobre el atraco.
“Resulta que al final no era una banda organizada de ladrones rumanos, como pensamos en un principio” nos explica una vecina.
Debido a un fallo en los sistemas de sonorización, la “alarma silenciosa” hizo saltar el sistema antiincendios del local, provocando un fallo en el circuito eléctrico y una llamarada en el exterior. “Lo que nos hizo entender que algo malo pasaba en el banco, fue ver a los pensionistas en la puerta, mirando al interior con sus cartillas en las manos pero sin entrar a cobrar sus pensiones, ahí nos dimos cuenta de que algo pasaba”.
Los reporteros de Ex – Mundo se acercaron a los agentes, que no aceptaron hacer declaraciones, todo lo contrario que el señor con el saco de trigo, que nos dio una explicación detallada sobre lo que estaba pasando.
“Hace dos semanas que me empecé a percatar de que, en mi granja, algo estaba pasando. Fingí no darme cuenta, pero fue necesario que empezase a vigilar a escondidas a mis gallinas, porque estaban actuando de una forma muy extraña” nos relató el hombre.
Un grupo de gallinas ponedoras hartas del encarcelamiento, decididas a luchar por su libertad empezaron a cavar un túnel para escapar de la granja, logrando cumplir su objetivo con las primeras horas del alba.
“Cuando llegué por la mañana para ponerles la comida, descubrí en el corral planos de un túnel, señuelos que no me engañaron y la última remesa de huevos recién puestos”. 

"Un par de marsupiales resultaron heridos". 

Alertó a las autoridades que empezaron a investigar al momento, dispuestas a evitar una desgracia. Siguiendo la pista a los plumíferos, se descubrió que, en su alocada huída, habían conseguido escopetas de caza y un coche que robaron a un descuidado. 
“El grupo de gallinas, armadas y con vehículo, decidieron al parecer que necesitaban dinero para escapar hacia una nueva vida, por lo que se cree, planeaban usar el dinero para comprar un pedazo de tierra en el que construir y mantenerse alejadas de su antiguo dueño”.
Los agentes rodearon el vehículo en que esperaba una de las gallinas, arrestándola pese a que trató de escapar. “Cuando las gallinas que estaban en el banco salieron al exterior, nos vieron y volvieron a entrar, disparando contra nuestros coches, hiriendo en el tiroteo a un par de marsupiales que pasaban por la zona, nada grave”.
Tras seis horas de espera, las negociaciones entre la banda de gallinas y un negociador dieron su fruto, consiguiéndose así que dejasen las armas y liberasen a los rehenes.
La mayor parte de las gallinas fue arrestada, pero por solicitud expresa del dueño de las mismas, es posible que la mayor parte de ellas vuelva a su hogar. “No todas son igual de malas, hay una que es la cabecilla, siempre lo ha sido, seguro que fue la primera en planear todo esto”.
Queridos lectores, todos sabemos que algún día las aves de corral se alzarán contra el hombre, luchando por nuestra posición de raza dominante sobre nuestro planeta. La pregunta que deseo haceros es… ¿Esa guerra ha estallado ya?
Seguiremos informando.